- Los jugadores de la Selección dieron sus primeros pasos en el fútbol en estas instituciones esenciales.
- Más allá del deporte, son santuarios de resguardo, de cuidado, de inclusión, y de transmisión de valores humanos.
- Cuidarlos debería ser una política de Estado para por su implicancia social, cultural, deportiva e inclusiva.
Defender a la Scaloneta es defender a los clubes de barrio, la base del milagro del deporte argentino
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