- Sam Jinich vivía en San Francisco y Natalia Gilabert, en Buenos Aires.
- Se conocieron en un curso, apostaron por una relación a distancia y los sorprendió la pandemia.
- «Uno sabe dónde las cosas empiezan, pero no dónde terminan»: qué aprendieron sobre el amor después de años de ayudar a otras parejas.
Son terapeutas de pareja, se enamoraron cuando ella era alumna de él y cada uno vivía en una punta del mundo: cómo pusieron a prueba su amor y armaron una familia ensamblada «de golpe»
Comparte este artículo
No hay comentarios
No hay comentarios